La gran final de la XI Copa Nacional por la Paz fue un espectáculo monumental ante miles de aficionados caqueteños. Con disciplina y fe, Faraones demostró su casta guerrera en un duelo táctico que terminó igualado, obligando a definir el título desde los doce pasos. Este triunfo resalta el talento laboyano en escenarios de alta competencia, promoviendo siempre la convivencia.

Andrés se convirtió en el héroe de la noche bajo los tres palos con una actuación brillante. Con muchísima entrega, el cancerbero laboyano detuvo el cobro definitivo de Pinillita, asegurando la corona para el Huila y ratificándose como el mejor portero de todo el certamen nacional. Su valentía es un ejemplo de superación para los jóvenes deportistas de nuestra amada región.

El partido se extendió hasta la madrugada debido a la paridad de fuerzas entre ambos quintetos finalistas. Con mucha fe, jugadores como Kevin, Rivera y Pipo mantuvieron la frialdad necesaria para marcar sus penaltis, llevando al equipo azul a lo más alto del podio. La organización resaltó el excelente comportamiento del público, consolidando a Albania como un gran epicentro deportivo.
Exaltamos la valentía de Luna, Chelín, Brendon Duque y todo el plantel campeón. Con muchísima pasión, felicitamos a Faraones por dejar en alto el nombre de Pitalito, demostrando que somos potencia mundial en el fútbol de salón. Este trofeo simboliza la paz y el compromiso social que el deporte genera en nuestras comunidades del sur colombiano. 🇨🇴



